He tenido oportunidad de transitar más de treinta  largos ¿o cortos? años en las aulas desde el lugar del enseñante…

Diferentes también  han sido los niveles a los que me dirigía desde la postura docente: alumnos de educación  básica de diversos ciclos, alumnos de  escuela secundaria, alumnos del bachillerato de adultos, docentes para ser capacitados, alumnos universitarios…

Y diferentes contextos culturales: alumnos docentes de Cuba; de Chile; de Brasil, del interior de Argentina, del conurbano bonaerense tan cercano a la enorme ciudad de Buenos Aires, y también en la misma Capital Federal.

Diferentes también los roles asumidos, (maestro de grado, profesor de media, secretario, vicedirector, director, supervisor, profesor universitario, psicopedagogo,  capacitador), y por supuesto, diferente mi edad ,(porque los años también  van marcando diversas y diferentes huellas en el quehacer educativo y personal en este transitar docente); y sin embargo aún sigue presente el deseo, la búsqueda, la alegría y el juego…O lo que es mejor (¿o peor?), cada día es más fácil hallar diversión y juego en ¿ la ciencia o el arte? de comunicar contenidos, de facilitar apropiaciones, de generar intersticios de acción creativos, de intentar instituyentes .

Sin embargo sigo investigando, sigo buceando, sigo experimentando…para tratar de dar ¿o darme? algunas respuestas.

Considero que resulta trascendental indagar sobre la fuerza de lo vivencial respecto de la apropiación de contenidos cuando desde la propuesta enseñante se ponen en juego todas las energías  transformadoras del juego y de la creación desde sus múltiples posibilidades motivadoras, y a ello me aboco desde múltiples actividades docentes y desde la investigación.

Un análisis de los aprendizajes que el docente puede propiciar cuando juega su rol con el entrecruzamiento casi mágico de la cognición y el deseo, y desde donde la reconstrucción  de saberes se hace (¿o parece hacerse?) más fluida y eficaz cuando el enseñante siente y vivencia la  mágica acción de enseñar…

Sigo en la búsqueda esperando encontrar algunas respuestas provisorias y muchas más preguntas, en este devenir desafiante al que nos convoca haber elegido la profesión de enseñar.